Foto: Joseph Clark
Foto: Joseph Clark

¿Por qué el aceite y el agua no se mezclan?

¿Alguna vez has tratado de lavarte las manos grasosas en agua y has descubierto que tus manos siguieron aceitosas? ¿Alguna vez has pensado en el petróleo que se derrama de un buque y flota en la parte superior del agua? Hay dos razones principales por las que el aceite y el agua no se mezclan, incluso si se ponen en el mismo recipiente.

Todo a nuestro alrededor se compone de pequeñas partículas conocidas como moléculas. La forma en que dos sustancias interactúan entre sí depende de las moléculas que componen dichas sustancias.

El aceite y el agua tienen diferentes densidades

La primera razón por la que el agua y el aceite no se mezclan es porque sus moléculas están formadas y asociadas de manera diferente. Las moléculas de agua se asocian de una forma más densa que las del aceite, o lo que es lo mismo, el agua es más densa que el aceite.

Esto significa que si tomamos partes iguales de agua y aceite, habrá más moléculas de agua que de aceite. Esto también significa que siempre se hundirá el agua debajo del aceite.

La polaridad

Hay una razón más por la que no pueden mezclarse entre sí. La polaridad.

Polaridad significa que una molécula está cargada positivamente en un extremo y cargada negativamente en el otro. El agua es una molécula polar. Las moléculas de agua se componen de dos átomos de hidrógeno y un átomo de oxígeno.

Dado que sólo los opuestos se atraen, las moléculas de agua se adhieren entre sí.

Las moléculas polares sólo se disuelven en disolventes polares. De forma similar, las moléculas no polares sólo se disuelven en disolventes no polares. El aceite se compone de moléculas no-polares, al contrario que el agua. En resumen, se puede decir que el aceite posee una ‘concha’ de cargas negativas, o electrones, que rodean a la molécula, imposibilitando la unión con las moléculas del agua.