Buxton

La casualidad más grande de la historia; dos chicas y un globo

El azar es algo extraño, muy extraño. A lo largo de la historia, han sucedido cosas verdaderamente asombrosas -el hombre que ganó la lotería dos veces en un día, o la mujer que fue golpeada por un rayo cuatro veces, por ejemplo- pero la mayoría de estas circunstancias han sido diseccionadas y desacreditadas por estadísticos y científicos.

A veces, sin embargo, las ocurrencias son tan inquietantes que no pueden ser explicadas con la lógica. La historia más alucinante que hemos conocido comienza con un globo, y es totalmente real.

En junio de 2001, en una pequeña granja de Staffordshire, Inglaterra, una niña de 10 años llamada Laura Buxton estaba celebrando el 50º aniversario de bodas de sus abuelos. En un momento dado, e ideado por su abuelo, Laura Buxton escribió una nota – “Por favor, devuélvelo a Laura Buxton”, junto con su dirección -en una pequeña tarjeta, pegada a un globo color oro, que más tarde soltó en el cielo despejado. Mientras el globo se elevaba por encima de la fiesta y bailaba con el viento, el abuelo de Buxton la palmeaba en la espalda: “Tal vez si tienes suerte no quedará atrapado en un árbol en algún lugar” dijo.

Dos días después, a 225 kilómetros de distancia, en Milton Lilbourne, un granjero estaba comprobando su ganado en un campo y encontró el globo desinflado en el seto de sus vecinos. Estaba a punto de tirarlo a la basura, cuando se dio cuenta de que había una nota; sus vecinos tenían una hija llamada Laura, así que se la dio a ellos. Aquí comenzó una serie de extrañas coincidencias.

La muchacha a la que el granjero le dio el globo también se llamaba Laura Buxton, y también tenía diez años de edad, pero era una muchacha completamente diferente. Cuando recibió el globo, escribió una carta a Laura Buxton (la que hizo la tarjeta) explicando que ella también era Laura Buxton. Después de cierta confusión (y escepticismo paternal), las dos planearon encontrarse.

A una distancia de tres horas en coche, las dos Laura Buxton no sólo compartían el mismo nombre, sino que eran casi exactamente de la misma edad, de la misma estatura (que era inusual, considerando que ambas estaban muy por encima de la media para su edad -ambas median alrededor de 1,40 m), tenían coletas marrones y ojos azules, y estaban en el quinto año de primaria. En una entrevista para Radiolab, las chicas recordaron las asombrosas similitudes que surgieron al hablar por primera vez: ambas tenían perros labradores negros de tres años, conejos grises y conejillos de indias con marcas idénticas (manchas naranjas en las patas traseras). Cuando se reunieron, sin querer, escogieron usar vestidos idénticos -un suéter rosa y pantalones vaqueros.

Fotografía de ambas Lauras.

Realmente, algunos aspectos de esta historia pueden ser razonados estadísticamente. El mismo color y estilo de pelo de las niñas (marrón, trenzas), color de ojos (azul) y altura (1,40 m) no son tan impactantes como los hechos aislados: después de todo, eran de la misma región geográfica. Su establo idéntico de mascotas, aunque extraño, no parece imposible -las tres mascotas comunes en el campo inglés. Pero para que un globo dirija un recorrido de 225 kilómetros directamente a otra niña de 10 años casi idéntica con el mismo nombre no es más que un milagro.

David J. Hand, profesor de matemáticas en el Imperial College de Londres y autor de The Improbability Principle, un libro que explora las probabilidades estadísticas de circunstancias extremadamente improbables, no está de acuerdo. Si bien admite que “sería una persona valiente quien los descartó como meros acontecimientos fortuitos”, cree que hay una implicación más profunda en el trabajo con incidentes como este.

Citando lo que él llama el “principio de la improbabilidad”, Hand dice que los eventos altamente improbables son comunes, y son meramente “una consecuencia de las matemáticas del azar junto con la psicología de los humanos”. Cosas extrañas suceden todo el tiempo, razonó, y nosotros subestimamos enormemente la posibilidad de las coincidencias:

Ciertamente parece que el Universo está tratando de decirnos algo que no estamos recibiendo del todo. (Pero) el Universo es una pujante y vibrante confusión de eventos. Cosas improbables ocurren a nuestro alrededor todo el tiempo. Y los ignoramos casi todos. Entonces, ¿Qué es lo que nos hace prestar atención a algunos eventos, pero no a la mayoría? Es simplemente que algunos de ellos tienen significado para nosotros. Así que su relevancia llama nuestra atención, y nos damos cuenta de ello, ni siquiera siendo conscientes de millones de otras cosas que están sucediendo.

Pero Laura Buxton y su doppelgänger se niegan a creer que el incidente no fue otra cosa que el destino. Convencidos de que alguna fuerza superior a la casualidad las había unido, las dos formaron un vínculo fuerte; aún hoy, y muchos años después, todavía son amigas.

“Ambas Lauras se siguen viendo a menudo, cuando el tiempo y los compromisos lo permiten”, dijo la madre de Laura Buxton (#1) a un periódico local: “No tenemos ni idea de por qué pasó esto, pero sucedió, y de ello ha surgido una maravillosa amistad.”