Varicela

¿Qué es la varicela? ¿Cómo se contagia?

La varicela es una infección causada por el virus varicela-zóster (VVZ). La mayoría de los casos se dan en niños menores de 15 años, pero los adolescentes y adultos también pueden sufrirlo, ya que se contagia muy fácilmente de una persona a otra. Existen numerosas evidencias de que la varicela ya era conocida hace más de 2000 años, en la antigua Babilonia.

La varicela es una infección viral provocada por un herpesvirus del género Varicellovirus. La taxonomía lo ha calificado virus herpes humano 3 (HHV-3) cuyo único reservorio es el hombre, es decir, el único organismo que alberga el virus y es capaz de contagiarlo.

La varicela, por regla general, se contagia por la inhalación de pequeñas gotas respiratorias en suspensión desde una persona infectada, por este motivo, es altamente contagiosa.

El síntoma clásico de la varicela son los sarpullido incómodos acompañados de picazón. La erupciones se convierten en ampollas llenas de líquido y, finalmente, en costras. Por lo general, aparecen en la cara, el pecho y la espalda y luego se extiende al resto del cuerpo. Otros síntomas de la varicela incluyen:

  • Fiebre
  • Dolor de cabeza
  • Cansancio
  • Pérdida de apetito

La varicela suele durar entre 5 y 10 días. Los baños de avena pueden ayudar con la picazón.

La varicela a veces puede derivar a problemas más serios, sobre todo en adultos, bebés, adolescentes, mujeres embarazadas y aquellos con sistemas inmunológicos débiles, todos ellos tienen mayor riesgo de complicaciones como la enfermedad pulmonar intersticial. En estos casos, es posible necesitar medicamentos antivirales.

¿Cómo prevenir la varicela?

La mejor manera de prevenir la varicela es mediante su vacuna. Los niños, adolescentes y adultos deben recibir dos dosis de la vacuna. La vacuna contra la varicela es muy segura y eficaz para prevenir la enfermedad. La gran mayoría de las personas que reciben la vacuna nunca sufrirán varicela. En el caso de que una persona vacunada contraiga la varicela, esta suele ser muy leve, con menos ampollas y normalmente sin fiebre.