embarazo ectópico
Foto: scribbletaylor

Un embarazo ectópico ocurre cuando el óvulo fertilizado se adhiere en un lugar diferente al interior del útero. Para que se produzca el embarazo, el ovario tiene que liberar un óvulo en las trompas de Falopio, donde permanece durante unas 24 horas. Allí tiene que entrar en contacto con un espermatozoide para ser fecundado. El óvulo fertilizado permanece en las trompas de Falopio durante 3 o 4 días antes de dirigirse al útero. Allí se adhiere al revestimiento y continúa creciendo hasta que nace el bebé.

Casi todos los embarazos ectópicos se producen en las trompas de Falopio y, por lo tanto, a veces se denominan embarazos tubáricos. Las trompas de Falopio no están diseñadas para contener un embrión en crecimiento; por lo tanto, el óvulo fertilizado en un embarazo tubárico no puede desarrollarse adecuadamente y debe ser tratado. Un embarazo ectópico ocurre en 1 de cada 50 embarazos.

¿Qué causa un embarazo ectópico?

Existen muchas y diferentes causas que pueden producir un embarazo ectópico. Una causa podría ser una trompa de Falopio dañada, impidiendo que el óvulo fertilizado entre en el útero de forma correcta.

Algunas de las causas que pueden producir un embarazo ectópico son:

  • Una infección o inflamación de las trompas de Falopio puede hacer que se obstruya parcial o totalmente.
  • El tejido cicatricial de una infección previa o de un procedimiento quirúrgico en la trompa también puede impedir el movimiento del óvulo.
  • Una cirugía previa en el área pélvica o en las trompas.
  • Enfermedad inflamatoria pélvica (EIP).
  • Enfermedades de transmisión sexual.
  • Cicatrices de cirugías pélvicas anteriores.
  • Antecedentes de embarazo ectópico.
  • Uso de medicamentos para la fertilidad.
  • Tratamientos para la infertilidad como la fertilización in vitro (FIV).

¿Quién está en riesgo de tener un embarazo ectópico?

Los factores de riesgo para un embarazo ectópico incluyen los siguientes:

  • Edad materna de 35 a 44 años.
  • Embarazo ectópico previo.
  • Cirugía pélvica o abdominal previa.
  • Enfermedad inflamatoria pélvica (EIP).
  • Varios abortos inducidos.
  • Concebir después de una ligadura de trompas o mientras el DIU está colocado.
  • Fumar.
  • Endometriosis.
  • Aquellas personas con tratamientos de fertilidad.

¿Cuáles son los síntomas de un embarazo ectópico?

Algunos de los síntomas de un posible embarazo ectópico son:

  • Dolor agudo o punzante que puede aparecer y desaparecer y variar en intensidad (el dolor puede estar en la pelvis, el abdomen o incluso en el hombro y el cuello, debido a que la sangre de un embarazo ectópico roto que se acumula debajo del diafragma).
  • Sangrado vaginal, más pesado o más ligero que su período normal.
  • Síntomas gastrointestinales.
  • Debilidad, mareos o desmayos.
  • Náuseas y vómitos con dolor.
  • Calambres abdominales agudos.
  • Dolor en un lado del cuerpo.
  • Mareos o debilidad.
  • Dolor en el hombro, cuello o recto para un embarazo exitoso en el futuro.

Es importante ponerse en contacto con un médico inmediatamente si se experimenta alguno de los siguientes síntomas junto a un dolor agudo en la zona del abdomen.

¿Cómo se diagnostica?

Los embarazos ectópicos son diagnosticados por los doctores, quienes realizarán un examen pélvico para localizar  cualquier dolor, sensibilidad o masa en el abdomen. El médico también usará un ultrasonido para determinar si el útero contiene un feto en desarrollo. La medición de los niveles de hCG (hormona conocida como gonadotropina coriónica humana) también es importante. Un nivel bajo de esta hormona es una razón para sospechar de un embarazo ectópico.

El médico también puede examinar los niveles de progesterona. Al igual que la hormona hCG, un nivel bajo de progesterona podría ser un signo de embarazo ectópico. Además, el médico puede hacer una culdocentesis, que consiste en insertar una aguja en la parte superior de la vagina (detrás del útero y delante del recto). La presencia de sangre en esta área puede indicar la ruptura de una trompa de Falopio.

¿Cómo se trata?

Debido a que un óvulo fertilizado no puede sobrevivir fuera del útero, el tejido tiene que ser removido para evitar complicaciones graves. Se utilizan dos métodos para el tratamiento: medicación y cirugía. Un embarazo ectópico puede ser tratado de cualquiera de las siguientes maneras:

  • Se puede administrar metotrexato, que permite que el cuerpo absorba el tejido del embarazo y salvar la trompa de Falopio, dependiendo de qué tan avanzado esté el embarazo. Si la trompa se ha estirado o roto y ha comenzado a sangrar, es posible que sea necesario extirparla total o parcialmente. En este caso, el sangrado debe detenerse rápidamente y es necesaria una cirugía de emergencia.
  • Se puede realizar cirugía laparoscópica bajo anestesia general. Este procedimiento involucra a un cirujano que utiliza un laparoscopio para extirpar el embarazo ectópico y reparar o extirpar la trompa de Falopio afectada. Si el embarazo ectópico no se puede extirpar por laparoscopia, se puede realizar otro procedimiento quirúrgico llamado laparotomía.

¿Qué ocurrirá en el futuro?

El nivel de hCG tendrá que ser revisado regularmente hasta que llegue a cero si no se le ha extirpado toda la trompa de Falopio. Un nivel de alto y permanente de la hormona hCG podría indicar que el tejido ectópico no fue extirpado completamente, lo que requeriría cirugía o tratamiento médico con metotrexato.

Las posibilidades de tener un embarazo exitoso después de un embarazo ectópico pueden reducirse, pero esto dependerá de por qué el embarazo fue ectópico y del historial médico. Si las trompas de Falopio se han dejado en su lugar, existe aproximadamente un 60% de probabilidades de tener un embarazo exitoso en el futuro.

Referencias:

https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/pregnancyloss.html 

https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/ency/article/000895.htm

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