podcast

Antes de entrar de lleno en la explicación de lo que es un podcast, debemos aclarar el origen de la palabra “podcast”. Mencionada por primera vez en 2004 por Ben Hammersley en un artículo del periódico Guardian —donde mencionó posibles nombres para este nuevo medio en auge— el “pod” de podcast viene del reproductor y dispositivo “iPod” de Apple, mientras que “cast” proviene del término “broadcast”. El hecho de que la palabra “podcast” lleve el nombre del iPod de Apple, no significa necesariamente que tengas que poseer o utilizar uno. Cualquier otro dispositivo es igualmente válido.

iPod + Broadcast = Podcast

Después de la breve explicación sobre el origen del término podcast, volvamos a la pregunta original: ¿Qué es un podcast?

Definir qué es un “podcast” no es sencillo, ya que no hay nada parecido a lo que asemejarlo, sino más bien muchas otras similitudes.

Un buen punto de partida es pensar en un podcast como una “radio online a la carta“. El gran punto a favor del podcast es que podemos escucharlo y verlo cuando queremos. Así es, el podcasting (proceso por el que una persona o un grupo de estas elabora un podcast) no sólo se limita a los audios, sino también a los vídeos e incluso las notas de texto.

Con la cantidad y variedad de contenido que proporciona el podcasting, la radio convencional tiene un duro rival con muchas cosas a favor. Mientras que la banda de radio AM y FM tiene un número limitado de canales e intentan atraer a un público lo más amplio posible —después de todo, eso es lo que los anunciantes están buscando—, el podcasting tiene interminables posibilidades de expansión y es capaz de “estrechar” su alcance sólo a aquellos que eligen escuchar. Así que, mientras que la audiencia de un podcast puede ser considerablemente menor que la audiencia de una transmisión habitual, uno podría argumentar que la audiencia del podcast es mucho más específica e interesada en el contenido que se está entregando.

Cada podcast suele tener un sitio web donde se pueden escuchar o descargar los audios y videos para consumirlos en el futuro. Una vez descargados, podemos escucharlos y verlos desde infinidad de dispositivos y reproductores (ordenadores, dispositivos móviles, dispositivos de reproducción etc.).

Pero lo que realmente hace que un podcast sea único es cómo es capaz de entregarse inmediatamente a múltiples puntos de distribución de podcasts (como iTunes) o aplicaciones móviles. Los oyentes pueden “suscribirse” fácilmente a los podcasts (la mayoría gratuitos) y por lo tanto, cuando un podcaster —como así se les llama a los creadores— lanza un nuevo episodio, los suscriptores son notificados automáticamente sin tener que consultar constantemente el sitio web del podcast. Y, además, los episodios de los podcasts se pueden descargar automáticamente, todo ello sin tener que mover un dedo.

Los podcasts se pueden crear por casi cualquier persona que quiera compartir y comunicarse con el mundo.

Debido a que los sitios web de podcasts generalmente disponen de diferentes opciones para que los oyentes dejen comentarios en cada episodio, los podcasts son, al fin y al cabo, una comunidad que comparte un interés común.

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